martes, diciembre 05, 2006

LIbre ( Underwood )

Era libre.
Había vivido.
Me refiero a que parafraseando al tango, nadie le quitaría lo bailado.
Estaba en plena acción, se sentía plena y con polenta.
Sin embargo estaba irreconocible para algunos que no la veían desde hace un tiempo.
Había encontrado en su nuevo estilo de vida, un camino distinto que le permitía disfrutar de un millón de sensaciones.
Era libre.
Responsable, pero libre.
Sabia que nada era eterno y esa era su bandera de batalla.
Había decidido enfrentar la curiosidad llendo al frente en cada ocasión que se le presentara y en cada ocasión que lo merezca.
Era como una doble vida en la que luchaba porque cada ocasión lo mereciera.
Seguía siendo la misma, pero había momentos..., algunos especiales momentos en los que se transformaba.
Era otra.
Era libre.
Se subía a caballo del deseo y surcaba los grandes valles del egoísmo en busca de su placer personal.
Había descubierto, su cuerpo, su sensualidad, su erotismo.
Era feliz.
Sabia..., presentía ..., intuía que su destino estaba ligado a traspasar los limites ahora que podía y que ya sabia como.
Lo había aprendido.
Luego de cruzar los limites, raudamente volvía a ocupar que la vida le ha impuesto.
Ese que ha veces es ingrato.
El que esta lleno de obligaciones.
En el que esperan cosas de ella, que ella misma se comprometió a dar.
No parece fácil, pero lo hacia.
Su vida era como un circulo que giraba en forma continua y graciosamente sobre su eje.
Cada día se repetía casi monótonamente y así sucesivamente.
Pero en algún momento, una puerta que claramente indicaba que estaba prohibida su apertura, se abría. Ella salía del circulo, utilizaba al máximo sus posibilidades y al regresar lo retomaba casi en el mismo lugar de donde había salido, haciendo lo imposible por no dejar huellas, ni heridas abiertas a su paso.
Eran las reglas de esta nueva vida.
No se doblaban.
Era libre.
Era otra.
No estaba dispuesta a perder ocasión de disfrutar y de sentir.
Porque después de todo, vida hay una sola.
Encima no da revancha, cada perdida se vuelve inexorablemente irreparable.
No se puede volver a vivir lo no vivido por eso de que nadie se baña en el mismo río dos veces.
Quién podría decirle que esta mal lo que hace?.
Quién podría juzgarla y marcarle otro camino?.
Con que derecho?.
Basado en que normas?.
En que triunfos ?.
En que derrotas?.
Era libre.
Asumió su libertad y se hacia responsable de sus actos.
Estaba dispuesta a pagar los precios por mas altos que estos fueran.
La adrenalina corrió por sus venas con furia y ante cada oportunidad, su boca y su garganta se lleno con una húmeda hiel reflejo de su excitación.
Ella siente.
Ella piensa.
Ella disfruta.
Ella es libre y espera intensamente ese intercambio de atenciones que provoca el placer.
Su cuerpo esta caliente y es un convite constante al disfrute.
Solo con una condición.
Volver al mismo lugar, casi a la misma hora, a la misma situación y al mismo tiempo ejecutivo del que ha partido.
Nada debe cambiar.
Nada.
Ella es libre y esta viviendo otra vida.
Esta.
Esa que vos y yo nos quedamos cortos para vivirlas.

Todos quieren ser sexys

A veces el no vernos bellos segun lo que la sociedad nos vende dia a dia como naturlamente atractivos, nos bajonea, nos tira para atras.

Imposible lograr que alguien nos mire cuando nosotros mismos no deseamos vernos.

Imposible que alguien nos desee, cuando nosotros mismos elegiriamos a otros si fuera la opcion

No se puede dar lo que no se tiene.

Quererse es dar a los demas la oportunidad de querernos.

Amarse es amar.

Sentirte sexy es amarte con todas las letras.

lunes, noviembre 06, 2006

APRENDER A MIRAR

A veces podes tener delante de los ojos lo que vos deseas y no verlo.
Hasta para poder mirar y lograr ver, se necesita practica.
Es de necios negarlo.
Intentar y fracasar es la unica forma de aprender de los perdedores.
Dejar de ser necio te convertira en ganador.

viernes, octubre 27, 2006

Web Cam y Chat, el placer queda para mañana o pasado



Venia de algunos sueños extraños y de pensamientos rebuscados.
Tenia nudos para desatar.
Entonces penso.
El despertador le traía una música familiar.
Era seguro alguna de las tantas canciones de moda, de las cuales era fanática.
El diario fue como un flash ante sus ojos, nada quedo de él.
Los saludos de rigor, busco la calza roja ajustada, el top blanco, sobreprotegió su cuerpo moldeado con una campera y salió.
Dos cuadras y una escalera eran su primer ejercicio de la mañana.
La música y el moreno profesor centroamericano eran el siguiente paisaje.
Un, dos, tres y cua... Un, dos, tres y cua...
Una rutina después la otra.
La historia era parecida, pero ella le encontraba el gusto a la cosa.
Verse en el espejo, verse bien, era suficiente premio.
Podría ser aburrido para otros, pero ella sacaba fuerzas, le ponía pilas y lo hacia cada vez mejor.
Ya había superado el rango de bella mujer, con el que había cumplido los dieciocho.
A los veinte lucia espléndida y perfecta.
Una piel lozana, una sonrisa de satisfacción acompañaba sus actos.
Solo una cosa empañaba su actualidad.
Eran esas cosas rebuscadas de los sueños, que la sacaban.
Entonces penso.
Sentía que su virginidad era una carga que arrastraría hasta que sea necesario.
No se arrepentía de ello y consideraba correcta la espera.
Sabia en su interior que su día llegaría y seria tal como lo había soñado.
Su novio estaba lejos y compartía con ella sus ansiedades y sus deseos.
Pero como toda comunicación a distancia, tenia ciertas fallas entre lo que uno decía y el otro entendía.
Igual estaba claro, ella lo esperaría.
Ya había probado otros caminos y no salió bien parada.
Cada vez que se sintió lejos, extremadamente lejos de su felicidad, busco a través de otro llenar ese vacío.
Y choco contra su fina educación, contra su lógico convencimiento, contra su intima convicción que su tiempo debería seguir atado al tiempo de su amor y decidía abandonar su búsqueda.
En el camino se volvió a dar cuenta, que es atractiva, que los hombres van por ella como abeja por la miel y que solo debía aguzar su paciencia.
Volvía a su vida, chateaba con su amor, seguía con sus juegos y sus días.
Internamente su reloj hormonal le recuerda cada mañana en cada ducha que esta viva y que ella sabrá disfrutar su momento.
La distancia que los separaba tendría un final en un futuro próximo.
Las dudas eran muchas, no hace falta imaginar demasiado, sentía mucho, deseaba mucho y así la espera se hace larga.
Alguna vez leyó que la vida es corta y alguna amigo le recordó lo de “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.
Sabia que se lo decían con un interés no demasiado desinteresado, valga la redundancia.
Entonces penso.
Que sucedería si por alguna razón ella cediera ante la idea y debutara con otro hombre.
O si el volviera sin intenciones de seguir con ella, por cualquier razón o porque otra mujer que estaba cerca de él, cuando ella no estaba, le robo el corazón.
Porque no?
Que cambiaría?
Seria una tormenta, un huracán que arrasaría sus certezas.
Pero nada hará que su vida no sea espectacular.
Después de toda perdida, después de todo duelo, después de toda tormenta sale el sol.
Pero la espera, la distancia entre su presente y su futuro, son demasiado.
Sin embargo, vuelve a mostrarse fuerte frente a si misma.
Decidió mirar para adelante, ponerse otros objetivos, sacarse esas ideas raras de la cabeza.
Se convence que esta en el camino correcto.
Es una buena excusa para no pensar en otro, saber que el va volver.
Es una buena razón para no indagar internamente, desear lo que no se puede tener.
Es una buena forma de no sufrir, no darse la posibilidad de probar.
Es una buena manera de resguardarse, no tomar una decisión.
Sentir, sufrir, decidir, poder, tener, razón , excusa, forma, pensar, dolor, probar, placer.
Solo deja el placer para después, para mañana tal vez o pasado.
Quizás todos se precipite y sea antes.
Ahí estará ella y el dispuestos a sentir, a disfrutarse, a convertirse en uno.
Será posible?
Si lo desea sucederá y sobrevendrán los mas felices de los tiempos.
Entonces penso.
Del dicho al hecho y del trecho al lecho, siempre hay un largo camino y ella, mas que nadie, ya lo sabe.

Hacerse desear y poder concretar



Entro en la estancia montada en pelo sobre una yegua manchada.
Estaba como Lady Godiva, en bolas.
Su sonrisa cubría dos tercios de su cara, el resto era para sus ojos que brillaban con fulgor.
El saber que estaba rompiendo reglas, le producía una extraña excitación placentera.
Sabia que era solo un sueño, pero ella hubiese preferido encontrarse con su hombre y amanecer mojada, a despertarse con la monotonía de cada amanecer.
Es idealista.
Y soñadora.
Aunque le cuesta admitirlo.
Trata de llevar su vida en términos reales.
Va al frente, no acepta términos medios.
Sabe la importancia del sexo en su vida, pero le importa mas sentirse deseada.
Exige deseo.
Sabe que su adrenalina fluye cuando la desean.
Es un cosquilleo inexplicable.
Ella se siente invadida por la transpiración fría de un posible encuentro cuando sabe que el otro, que ella eligió, se acerca con la necesidad de su esperma urgente.
No esta loca.
No corre ningún riesgo, es super lógica y selectiva.
Pero en confianza se convierte.
Se suelta.
Deja volar sus ratones y sus sensibilidades.
Su piel se eriza.
Ella toda se transforma en una maquina de sentir.
Cada toque, cada susurro, cada palabra es un trampolín al placer.
La vida la ha llevado por diversos caminos y se la ha rebuscado para encontrar el suyo.
Como para la mayoría, la suya tampoco ha sido fácil.
Pero es de las que toman el toro por las astas.
Lo enfrenta y va.
No se priva de lo que cree que esta bien.
Y muere con las botas puestas si la ocasión lo amerita.
Su ecuación es sencilla.
Para ser feliz, busca incansablemente su propia felicidad.
Y en el camino de su búsqueda se fusiona corporalmente con su compañero de búsqueda.
Valora enormemente el compartir ese momento.
Siente más.
Siente dentro.
Siente profundamente.
Y en ese sentir su yo y él, se convierte en su anhelado nosotros.

jueves, octubre 12, 2006

Rasputin

De donde yo vengo, tus ancestros son idolos.
Cuando tengo la oportunidad de sumergirme en algún tunel del tiempo, no puedo creer, a esos que tan parecidos a mi, hayan hecho lo que hicieron en las condiciones que lo hicieron y que uno de los resultados de esos hechos, sea yo sentado en esta silla descargando todo tipo de experiencias en este teclado.
Me resulta increible, absolutamente increible.
Yo soy una resultante de esas fuerzas.
Fuerzas que han doblegado inconmesnsurables barreras geograficas, sociopoliticas y hasta religiosas, para dejarme aquí, mirando un nuevo atardecer.
Me encuentro en la disyuntiva de escribir algo que me guste o recopilar todos estos maquiescritos, hechos hace algún tiempo por mis diferentes estados de vida, computarizarlos y dejar que fluyan hacia algún bien dispuesto lector que los adopte.
Como lo hago con un dejo de placer, no pienso sufrir tristes arrebatos ideológicos que me acerquen no se adonde y me alejen de mi pasado.
Esto es solo eso, un rejunte random de ideas conversadas, oídas, reelaboradas en mi cabeza y transplantadas al papel en esta desordenada síntesis.
Confieso que he robado.
Toda mi vida he robado.
Como dice mi viejo, no tiene sentido hoy reinventar la rueda, es preferible utilizar la experiencia de los que anteriormente tuvieron las mismas necesidades.
Aquí están los resultados, frases robadas, influencias externas, y pocas, muy pocas ideas propias, en todo caso conclusiones obvias y quizás el único mérito de haber tenido una computadora donde ir almacenando toda esta información.
Así como podría achacárseme, falencias en la forma arbitraria de organizarlo, escribirlo, etc., no se podrá decir que no lo intente.
Acepto haber vivido lo suficiente, como para llegar hasta aquí, y contarles un pedazo de mi historia, buena o mala pero mía, quien me quita lo bailado?.

Del cibersex a la cama

En estos tiempos de grandes soledades, el chat ha sido y sera por mucho tiempo un gran refugio de almas.
Escondidas en conversaciones a veces sin sentido, mentes y cuerpos, mienten sobre sus fantasias, sus deseos, sus tabues y sus limitaciones.
Como un ajedrecista que escrudiña en las movidas de su oponente sus futuras jugadas, comence a jugar en el chat, descubriendo detras de esas letras ciber escritas a distancias anonimas, como es la personalidad del que me habla del otro lado de la red.
Este juego al filo de lo prohibido, donde con palabras puedo rozar tu clitoris, o hacer correr un raton en tu cabeza, fue un inspirador de metaforas de la vida.
Asi.... casi sin querer, me fui metiendo en vidas extrañas, algunas lejanas, otras cercanas, pero todas muy humanas.
Pude entender lo que te pasaba.
Pude desear ayudarte a avanzar en tu camino.
Te escuche con devocion.
Permiti guiarte en tu esfuerzo diario para crecer, para madurar, para aprender a ser feliz en una sociedad que no te enseña el como.
Mezcle nuestros fluidos.
Roze tu piel.
Y te vi caminar hacia tu futuro desde atras.
Cada vez desde mas lejos.
Te presenti reir feliz.
Me hizo bien.
Porque te hizo bien.