miércoles, enero 03, 2007

Concretar los deseos no es algo lineal (sino fijate lo que les pasa a las Tortugas)

Una mirada, un olor, un brillo en su pelo, una forma de caminar, una respuesta, una pregunta, una sensual forma de bailar, su forma de ponerse bronceador, o cualquier cosa que pueda llamarte la atención de una mujer, es el punto inicial de una posible relación.
Primero, solo depende de vos.
El no, lo tenes seguro.
Anda a buscar el sí.
Es una sociedad machista, las reglas de juego son estas y hay que jugar.
Ella lo sabe.
Vos podes caminar como Tarzan o como la mona chita.
Podes pasar delante haciendo la vertical, o hacerte el payaso si queres llamarle la atención.
Quizás le saques una sonrisa, que a esta altura vale doble, pero en algún momento la vas a tener que encarar y ahí se ven los pingos.
No hay que arrugar.
Hay que acercarse seguro y con decisión, como si fueras el centro del universo.
Como dijo Freud "la soluciones simples hay que buscarlas en lo profundo", hablale poco, sé natural, que si te va a dar bola, no importa lo que le digas, te va a dar bola igual y si no, que importa, igual ibas a rebotar.
Después de romper el hielo, escuchala.
Si, escuchala.
Quedate en silencio o dale pie para que ella hable.
Uno de los grandes males de nuestra sociedad, es la falta de comunicación y vos ya lo sabes, así que dejala expresarse, comprendela, asentí con la cabeza cuando habla y va a creer que esta con un marciano. un tipo que la escucha, no la interrumpe, y encima le interesa lo que habla, si le gustaste, ya esta en problemas.
Ahora viene lo mejor, ella y vos van a festejar el descubrimiento de estar juntos, aunque solo sean instantes.
Sus ojos brillaran.
Sus pieles se erizaran al más mínimo roce.
Tendrán increíble importancia los silencios.
Solo pensamientos positivos acudirán a sus
cabezas.
El presente será el mejor de los tiempos.